Hoy nos toca despedir con un nudo en la garganta, pero con el corazón lleno de gratitud, a nuestra queridísima Loli, tras años de entrega incondicional en la administración de nuestra entidad.
Hay personas que pasan por las organizaciones y personas que las construyen. Loli pertenece, sin duda, al segundo grupo. Ella ha sido mucho más que nuestra administrativa; ha sido la sonrisa que recibía a las familias, la voz paciente al teléfono y la mano que ponía orden en el día a día para que todo saliera adelante.
Una despedida a la altura de su huella
Ayer, tuvimos el placer de celebrar una calurosa despedida en su honor. Fue un encuentro lleno de anécdotas, risas y algún que otro momento de emoción contenida. En ASPADISSE quisimos devolverle, aunque fuera en una pequeña parte, todo el cariño y la profesionalidad que ella ha volcado en nosotros durante tanto tiempo.
«Loli no solo llevaba los papeles; Loli cuidaba de nosotros. Su jubilación es una alegría para ella, pero nos deja el listón muy alto y un vacío difícil de llenar.» — (Palabras de sus compañeros).




